Aspectos fiscales a tener en cuenta en la gestión de una emisora de radio
asesoria fiscal online

La legislación española es muy compleja a la hora de adjudicar concesiones de radio y, en función de cada Comunidad Autónoma, las circunstancias variarán enormemente. Desde las primeras regulaciones, que datan de 1924 y 1934, en España coexisten las emisoras públicas y privadas, con preponderancia de las segundas. 

En este artículo expondremos las situaciones más habituales y cómo se trata la fiscalidad en la gestión de las emisoras de radio públicas y privadas.

Concesiones de emisoras

En la mayoría de los casos, las frecuencias se adjudican y se retiran por decreto del Consejo de Gobierno de cada Comunidad Autónoma, que hace el reparto por un periodo de tiempo determinado. Además de exigir que haya un uso real, en algunos territorios se tendrá que emitir un porcentaje de la programación en la lengua propia de la Comunidad Autónoma, como en los casos de Catalunya o Galicia. También se pueden exigir otras condiciones, a criterio del gobierno.

Existen también las concesiones para las emisoras municipales (normalmente, para fines culturales y de titularidad pública o privada), que también se conceden bajo unos determinados criterios y pueden ser revocadas, si estos son incumplidos.

Fiscalidad de las emisoras de radio

Más allá de la legislación fiscal estatal y autonómica de la que dependen las emisoras de radio, unos elementos fundamentales son la titularidad y gestión de la emisora. Hemos de distinguir si se trata de una emisora comercial, pública o comunitaria, pues la primera se crea con ánimo de lucro como cualquier otra empresa y la segunda no responde a estos parámetros. Evidentemente, el tratamiento fiscal es diferente.

Las emisoras comerciales son empresas privadas que persiguen el lucro. Por lo tanto, la estructura fiscal será la misma que la de una empresa convencional, a la que habrá que añadir el canon que se paga a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por los derechos de autor que se generan cuando, por ejemplo, se emite una canción. La tarifa, que supone un porcentaje de los ingresos de explotación que esa canción genere, variará en función de la potencia de la emisora y una asesoría fiscal online te puede ayudar al respecto.

En el caso de una emisora pública, el último pronunciamiento de la Agencia Tributaria establece que está exenta del pago del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), siempre que eso no suponga distorsiones en la competencia. Además, también están exentas de este impuesto aquellas sociedades mercantiles que, aunque tengan personalidad jurídica propia, estén participadas íntegramente por la Administración Pública.

Ahora bien, cuando el servicio de radio, pese a ser público y depender de determinadas condiciones, lo presta una sociedad mercantil privada, más allá de que reciba una compensación económica por las emisiones por parte de la Administración, sí está obligada a liquidar el IVA, como cualquier otra empresa.

Unos casos especiales son los de las emisoras comunitarias, que, como hemos indicado, suelen ser de alcance municipal y emiten una programación cultural. Durante muchos años, estas emisoras han estado en una situación de ilegalidad o alegalidad, aunque hay tendencia a regularizar. Están exentas de determinados impuestos, pero no del canon de la SGAE.

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